Marisol, una mujer transgénero de 48 años originaria de Nicaragua, sufrió abusos en su país desde que era muy pequeña. Su propio padre la agredió y la rechazó por ser “afeminada”. El rechazo, el acoso y la violencia por parte de quienes la rodeaban continuaron a lo largo de su vida, hasta que finalmente Marisol no tuvo otra opción que huir de Nicaragua, sabiendo que, si se quedaba, sería asesinada.
Durante su travesía por México, fue atacada y sufrió más violencia transfóbica, la cual lamentablemente no pudo denunciar porque la policía mexicana es conocida por su homofobia, y hacerlo habría implicado el riesgo de ser arrestada ella misma. Marisol sabía que no podía permanecer en México de forma segura.
Tras un camino largo y arduo, Marisol logró llegar a Estados Unidos y hoy, con el apoyo de Oasis Legal Services, ha obtenido asilo, lo que le permite vivir de manera segura y auténtica.
Bajo la prohibición reciente del asilo, Marisol habría sido privada de protección en Estados Unidos por no haber solicitado asilo en México.
El 11 de septiembre de 2019, la Corte Suprema determinó que la Prohibición del Asilo 2.0 (también conocida como la norma de “tercer país seguro”) sería aplicada a nivel nacional (aunque una demanda sobre su legalidad aún sigue su curso en tribunales inferiores). Las personas solicitantes de asilo que ingresaron al país a partir del 16 de julio de 2019 ahora deben demostrar que solicitaron asilo en los países por los que transitaron antes de poder solicitarlo en Estados Unidos.
En la práctica, esta política impide que casi todas las personas solicitantes de asilo (excepto personas de nacionalidad mexicana) que ingresan por la frontera sur puedan solicitar asilo en Estados Unidos. La historia de Marisol ilustra cómo personas refugiadas de Centro y Sudamérica no podrán encontrar la seguridad que buscan, ya que México no ofrece protección real para personas refugiadas LGBTQ+.
Las juezas Sonia Sotomayor y Ruth Bader Ginsburg disintieron públicamente de la decisión de la Corte Suprema. La jueza Sotomayor escribió que esta decisión “derriba décadas de prácticas consolidadas en materia de asilo y afecta a algunas de las personas más vulnerables del hemisferio occidental”. En Oasis, no podríamos estar más de acuerdo.
Solicitar asilo en México no es una opción para las personas refugiadas LGBTQ+. Con la segunda tasa más alta de asesinatos de personas trans en América Latina, la extensa investigación de Oasis sobre condiciones del país ha documentado más de 100 incidentes de violencia homofóbica y transfóbica en los últimos años, la mayoría de los cuales han sido tolerados por las autoridades mexicanas. Mientras la administración Trump continúa socavando los derechos de las personas solicitantes de asilo, Oasis se opone firmemente a esta nueva prohibición y continuará abogando por personas como Marisol.
Únete a nosotras y nosotros para empoderar a personas solicitantes de asilo LGBTQ+ en Estados Unidos, para que puedan acceder a protecciones de asilo y comenzar una nueva vida.
“Todo ha cambiado para mí. Por primera vez, siento que pertenezco a algún lugar y que a las personas realmente les importa mi bienestar.”
Marisol ahora está entusiasmada por inscribirse en un programa gratuito de capacitación como barista para personas refugiadas, en colaboración con nuestra organización aliada 1951 Coffee Company.
“También voy a cambiar legalmente mi nombre y mi género, porque es la primera vez que me siento lo suficientemente segura para hacerlo.”

